Casa Font de Mora (Carrer Major 4)

 

Datos generales y características

  • Fecha de construcción: 1905
  • Arquitecto/ maestro de obras: atribuida a Vicent Peris Pascual
  • Estilo/ influencia: Modernismo/ Art Noveau/ Neobarroco
  • Tipología original: Vivienda unifamiliar
  • Curiosidades: Figuras de atlantes sostienen los balcones y mascarones en la cornisa observan al espectador. Propiedad del músico Amado Agut y de su esposa Consuelo Font de Mora, de la cual procede el nombre

La denominada casa Font de Mora forma parte del edificio consistorial de Burriana y en su planta baja se ubica la sede de la Oficina de Turismo de nuestra localidad. Esta oficina fue inaugurada en marzo de 2010 en este inmueble, ya que anteriormente había estado en el Museu de la Taronja desde 1997 hasta 2008 y en el Raval número 18 de 2008 a 2010. La reestructuración de parte de las estancias del ayuntamiento fue debida al traslado de las dependencias policiales a la avenida 16 de julio.

La Casa Font de Mora, datada en 1905, era propiedad de Amado Agut Manrique, profesor de piano y música natural de Almazora, fallecido en 1945, que era habitual en veladas musicales en casinos, como en el de la Agricultura, y amenizaba representaciones teatrales en el teatro de la Unión Obrera, situado muy cerca de su casa en la plaza Mayor, y de su esposa Consuelo Font de Mora González, de la cual toma el nombre el inmueble.

Este edificio posee una de las características principales de la arquitectura burrianense de la época que es la unión del neobarroco con la decoración vegetal modernista, creando una arquitectura ecléctica. Edificio con gran calidad de fábrica y decoración nada abigarrada buscando una intención claramente estética y ornamental en sus detalles. Atribuida al arquitecto Vicente Peris Pascual que fue arquitecto municipal de Paterna en 1886, tiene puntos comparativos de confluencia decorativa y estética, según la bibliografía, con la Casa Ortega de la Gran Vía del Marqués del Turia de València, obra de Manuel Peris Ferrando. En Burriana diferentes inmuebles siguen su criterio constructivo con la utilización del azulejo verde y la decoración art noveau: como el caso, por ejemplo, de la Calle Sant Vicente, 4 o de otro edificio, desconocido para la bibliografía, en la calle Nuestra Señora de los Ángeles, 32.

En la planta baja, paramentos lisos abren dos vanos: la puerta y la reja mirador. La puerta inscrita en un alto arco rebajado es una buena pieza de doble hoja estéticamente dentro de la tendencia de la decoración geométrica, pero que, a la vez tiene cierta influencia de art noveau con unas tallas en la parte inferior que recuerdan a unos plintos con formas orgánicas y sinuosas que dejan dos formas circulares centrales donde podrían haberse ubicado los tiradores. La balconada de la primera planta está sostenida por un atlante en el centro a manera de clave y ménsula al que acompañan elementos vegetales y roleos, hasta extenderse debajo de todo el voladizo del balcón. Las figuras de los atlantes son muy repetidas en la arquitectura, siendo habituales en esta época. Proceden de la figura mitológica de Atlas, el titán que sostiene el mundo en la mitología griega. La forja de la balconada es una sencilla pero elegante decoración floral abombada en la parte baja dando al balcón un aspecto bulboso que le otorga cierto dinamismo y rompe la verticalidad. La decoración de esta balconada se repite en otras edificaciones de la época. Los paramentos de la primera y la segunda planta son de azulejo verde que contrasta con el amarillo del paramento inferior y los marcos decorativos a manera de pilastras y las decoraciones blancas de ventanas y balcones. En cada planta se abren dos ventanas que presentan la misma decoración con motivos vegetales y sinuosos en el umbral y las jambas son una especie de pilastras adosadas acabadas en unos capiteles con flores con tallo y hojas que recuerdan a un girasol y un lirio. La segunda balconada, de nuevo sostenida por un atlante, tiene la decoración vegetal más sinuosa todavía que la inferior con roleos que se cruzan y entrelazan entre ellos. Debajo del alero, antes del remate de la fachada, dos óvalos sobre cada apertura acompañan a tres mascarones decorativos, que crean el efecto de caras que observan. Finalmente, toda la fachada se remata con tres plintos con una columna en el centro y una balaustrada de elementos vegetales recordando las formas de los mascarones.